Artist / Atelier in Barcelona and Huesca / Storyteller / Tea and heart finder / flanêuse
Mi vida es un tapiz de historias y de pasión por la pintura. De niña siempre tenía un lápiz en la mano, imaginando mil mundos, una costumbre que sigue acompañándome hoy. Durante años compaginé una carrera en diseño gráfico con mi pasión por las bellas artes. Hasta que un día, al detenerme junto a un campo en Huesca, tomé una decisión definitiva: viviría exclusivamente de mi arte.
Hoy expongo en Europa Central y Francia. Mi obra captura escenas fugaces y conversaciones en entornos íntimos: alguien leyendo en un jardín tranquilo, una tarde en un café o un instante sereno en el interior de una casa. Busco transmitir la esencia natural de mis personajes, evocando la calidez de los espacios interiores y la espontaneidad de los encuentros casuales.
Encuentro inspiración en los pequeños placeres: una copa de vino Somontano, aceitunas Kalamata, una taza de genmaicha, un falafel en el parque o una tarde de invierno en Barceloneta. Soy una amante del té, rara vez me encuentras pintando sin una taza en la mano. Mi día comienza a las cinco de la mañana, mi hora favorita, cuando el mundo está en silencio y puedo saborear mi té mientras imagino los lienzos que me esperan. Cualquier día puedes encontrarme en un café con una taza humeante, unos pequeños paneles de madera, un puñado de lápices y una libreta preparada para nuevas historias.
______
My life is a tapestry of stories and a deep devotion to painting. As a child, I always had a pencil in hand, imagining a thousand worlds—a habit that stays with me today. For years, I balanced a career in graphic design with my passion for fine art. Then, one day, I pulled over by a field in Huesca and made a definitive choice: I would make a living entirely from my art.
Today, I exhibit across Central Europe and France. My work captures fleeting scenes and conversations in intimate settings—whether it’s someone reading in a quiet garden, an afternoon in a café, or a quiet indoor moment. I strive to convey the natural essence of my subjects, evoking the warmth of interiors and the spontaneity of chance encounters.
I find inspiration in small pleasures: a glass of Somontano wine, Kalamata olives, a cup of genmaicha, falafel in the park, or a winter afternoon in Barceloneta. As a true tea lover, I am rarely seen without a cup in hand. My day begins at 5 a.m., my favorite hour, when the world is quiet and I can sip my tea while envisioning the canvases ahead. On any given day, you will find me in a café with a hot cup, a few small wooden panels, a handful of pencils, and a notebook ready for new stories.